Eran casi las 6 de la madrugada y Vicente había tenido ese sueño de nuevo, no estaba durmiendo bien, hace casi 20 años.
Cuando era chico siempre veía a mi hermana hacer trabajos para la escuela, recuerdo que una vez la vi haciendo algo con una papa, le puso la mitad en agua y por el otro extremo salían plantas, plantas de papa me imagino, yo quería hacer una también algún día.
Una vez mi mamá me llevó a la feria, no solía acompañarla en estos viajes, pero era mi misión volver con papas, en ningún caso las iba a robar, tenía que asegurarme que ella comprara, cuando llegamos a la casa, encontré una papa muy grande, limpiándola meticulosamente con mis manos, rezaba en mi cabeza el modus operandi para llevar a cabo tal experimento, eran tres fósforos incrustados por los costados para dejar la papa colgando con un extremo sumergido en el agua, segunda misión, encontrar fósforos, por un momento temí por el experimento, en mi casa habían comprado lo que en aquellos tiempos fue el boom aquel encendedor a gas, por lo cual tarea difícil era encontrar fósforos, un símil dije, y encontré una bolsa con clavos, uno a uno puse los tres en la papa, orgulloso se poder hacerlo aún sin lo necesario se lo llevé a mamá para que me diera un vaso con agua, mas ella al ver la papa en tal condición, violada por clavos metálicos, me dice - tenía que ser con fósforos, a la papa le duele - debo recordarles, yo era chico, y en ese lugar me puse a llorar el dolor de la papa.
Vicente.