Un día, sin aviso, al despertar temprano, me di cuenta que el sol no había salido todavía, era impresionante ver a la gente fuera de sus casas, con batas y pantuflas, mirando desconcertada el cielo, preguntándose probablemente lo mismo que yo en ese momento.
El cielo estaba oscuro, como si fuera de madrugada, y la luz del sol no se veía por ninguna parte, los 7 puntos cardinales estaban oscuros como la nubes en invierno. Entré en mi casa, prendí algunas luces y procedí al baño para alistarme para la escuela, mientras daba de comer a los peces, y acercaba mi taza de café a mis labios, sonó el teléfono de la sala, era el director de la escuela, me dijo que las autoridades del planeta, no sabían lo que sucedía, así que todas las actividades estaban canceladas, que podía quedarme en casa hasta nuevo aviso. Quedé desconcertado, lo que me parecía un raro espectáculo climático, se convirtió en una preocupación para todo el planeta, y también para mi. Al colgar, prendí el televisor para ver que decía la prensa al respecto, y si algún político había salido al aire para dar las impresiones de los especialistas en este tipo de situación, grande fue mi sorpresa al ver al presidente del planeta decir por cadena nacional que no sabían los que estaba ocurriendo, y que por precaución debíamos permanecer en nuestras casas, hasta que descubrieran lo que estaba pasando, y que darían una hora y quince minutos para que las personas que no estuvieran en sus casas vuelvan a ellas, y que después de esa hora y quince minutos debíamos permanecer en nuestros hogares, el cortar las transmisiones con un llamado a la tranquilidad, tomé mi abrigo y me dirigí a la casa de mi novia, para que se viniera conmigo.
Punteo Rápido
• Nerviosamente saco un cigarro de su cajetilla, lo prendo rápidamente con un fósforo de esos de mala calidad, corre viento, imposible, frustración, kiosco, compro un encendedor por 150 pesos, uno verde, ahora si, fumo tranquilo.
• Bajo las escaleras casi paranoicamente, una, dos personas suben casi mecánicamente, una prende una luz de la estancia del tercer piso, sólo lo escucho, timbre, puerta abierta, salgo, llueve.
• La cama esta hecha, me visto, enchufo el cargador de las pilas, cuadernos al bolso, abrigo, bufanda larga, metro y medio casi, zapatillas de lona, bolso cruzado, cámara, llaves, billetera, encendedor, lentes.
• Las micros pasan velozmente frente a mi, camino al paradero, unas cuatro personas, quizás cinco, esperan junto a mi, no conmigo.
• El mesero lleva una extraña camisa blanca, y la mitad de un delantal blanco en la cintura, me entrega la carta, pero la niego, sólo quiero un chocolate suizo, grande, dos de azúcar, 7 minutos lo trae, lo revuelvo, saco un libro, Camus, agarro la taza. “Cada religión gira alrededor de las nociones de inocencia y culpabilidad. Prometeo, el primer rebelde, recusa, no obstante, el derecho de castigar”. Cierro el libro, sorbo un poco de chocolate.
• Lucky silver por favor.
• Enciendo la tele, zapping, infomerciales, el tiempo, best Sellers, medianoche, apagado automático.
• El cine huele a naftalina, las butacas están algo grasientas, dos trailers, una película, un loco, una loca, un problema, una solución, amor, final feliz.
• Baño, cepillo de diente, toalla, sabanas, frazadas, pijama, cigarro, Camus, cenicero, luz, parpados, no REM, no REM, no REM, no RE, REM, ninfas, directores, flashes, fondos verdes, sueño.
• Nerviosamente saco un cigarro de su cajetilla, lo prendo rápidamente con el encendedor del auto, cenizas en la vía, semáforo en rojo, peatones sobre la cebra, luz verde, embriague, primera, acelerador, costanera norte, 100 kilómetros por ahora, 30 horas, fin.
• Bajo las escaleras casi paranoicamente, una, dos personas suben casi mecánicamente, una prende una luz de la estancia del tercer piso, sólo lo escucho, timbre, puerta abierta, salgo, llueve.
• La cama esta hecha, me visto, enchufo el cargador de las pilas, cuadernos al bolso, abrigo, bufanda larga, metro y medio casi, zapatillas de lona, bolso cruzado, cámara, llaves, billetera, encendedor, lentes.
• Las micros pasan velozmente frente a mi, camino al paradero, unas cuatro personas, quizás cinco, esperan junto a mi, no conmigo.
• El mesero lleva una extraña camisa blanca, y la mitad de un delantal blanco en la cintura, me entrega la carta, pero la niego, sólo quiero un chocolate suizo, grande, dos de azúcar, 7 minutos lo trae, lo revuelvo, saco un libro, Camus, agarro la taza. “Cada religión gira alrededor de las nociones de inocencia y culpabilidad. Prometeo, el primer rebelde, recusa, no obstante, el derecho de castigar”. Cierro el libro, sorbo un poco de chocolate.
• Lucky silver por favor.
• Enciendo la tele, zapping, infomerciales, el tiempo, best Sellers, medianoche, apagado automático.
• El cine huele a naftalina, las butacas están algo grasientas, dos trailers, una película, un loco, una loca, un problema, una solución, amor, final feliz.
• Baño, cepillo de diente, toalla, sabanas, frazadas, pijama, cigarro, Camus, cenicero, luz, parpados, no REM, no REM, no REM, no RE, REM, ninfas, directores, flashes, fondos verdes, sueño.
• Nerviosamente saco un cigarro de su cajetilla, lo prendo rápidamente con el encendedor del auto, cenizas en la vía, semáforo en rojo, peatones sobre la cebra, luz verde, embriague, primera, acelerador, costanera norte, 100 kilómetros por ahora, 30 horas, fin.
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